Diego de la Fuente de Arévalo, que alcanzó el empleo de Teniente Coronel de los Reales Ejércitos por sus méritos durante la Guerra de la Independencia, había quedado en el olvido. Actualmente, no se encuentra ninguna referencia en los documentos civiles de Abades, ni en el nombre de sus calles, ni en la memoria de sus habitantes. La trascendencia de sus actividades guerrilleras, unidas a las de muchos otros como él, supusieron una ayuda imprescindible para el ejército regular español en la lucha contra la invasión francesa de 1808. Los escasos datos que se pueden obtener de su vida deben ser conocidos en honor de su recuerdo.
DIEGO DE LA FUENTE. ORIGEN FAMILIAR.
Nació en Abades, el 13 de noviembre de 1778 y fue bautizado dos días después. Su padre, Manuel de la Fuente, era natural de Valseca y posiblemente vino a residir a Abades en las cercanías del año 1770 en el que casó con Teresa de Arévalo, de Abades.
Este matrimonio tuvo un primer hijo llamado Manuel (30-12-1771), que falleció pronto, luego una hija, Rosa (2-3-1774) y en tercer lugar, Diego 1 .
En la época del nacimiento de Diego de la Fuente, la provincia de Segovia tenía 127.00 habitantes, la capital, unos 11.000 y Abades, 1.200 aproximadamente 2 .
Existían deficiencias higiénicas y sanitarias y muy mala alimentación, a lo que se añadieron crisis agrarias con cosechas escasas en 1804, 1812 y 1813 y carestía de los productos de primera necesidad en 1800, sobre todo de pan. En 1802, el Ayuntamiento de Segovia socorría diariamente has 6.000 personas con “la cuarta parte de un pan de dos libras” (287 g) 3 .
A esto hay que añadir la epidemia que azotó la provincia en 1804-1805 y que en Abades ocasionó 272 defunciones, de los1.050 habitantes en ese periodo.
En 1786, con Rosa de 15 años y Diego de 8, falleció de repente la madre a los 38 años. El padre, casó de nuevo, dos años mas tarde, con Alfonsa Bravo, con la que tuvo otros cinco hijos: Teresa (1789), Ana (25-7-1790), María (8-12-1792), Manuel (12-1-1798), y Luisa (24-8-1800). En edad infantil, fallecieron Teresa, María y Luisa. La de Manuel fue una familia humilde, como lo eran la mayoría de los habitantes de la villa y su herencia en el momento de la muerte era prácticamente nula. No debía poseer tierras, porque no consta en los listados del diezmo de lana ni de granos.
Diego casó el 1 de mayo de 1801, a los 22 años, con María Aragoneses, también de Abades y de la misma edad. No se ha encontrado ningún documento que acredite las actividades civiles durante la juventud ni en los primeros años del matrimonio. El nacimiento de su primer hijo en Rapariegos hacia el año 1805, sugiere que vivió allí durante algún tiempo. (No se ha podido confirmar por la ausencia en el archivo parroquial de Rapariegos del libro de Bautismos entre 1794 y 1811).
En julio de 1812 consta su primer hijo nacido en Abades y luego hasta seis mas.
Su mujer, María murió durante el octavo parto, el 4 de octubre de 1823. Diego, casó en segundas nupcias con María González, natural de Villoslada.
Enfermo ya en agosto de 1829, falleció en Abades el 30 de octubre del mismo año.
El interés de su vida se basa en dos aspectos:
1.- La lucha como guerrillero en la Guerra de la Independencia.
2.- Las actividades comerciales en Abades en la época posterior a la guerra.
Para introducirnos en su etapa de guerrillero, es necesario plantear el comienzo y desarrollo de la Guerra de la Independencia.
LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.
A) EL COMIENZO . Durante el periodo final del reinado de Carlos IV, el Ministro Godoy había apartado al futuro Fernando VII de las tareas del gobierno tachándole de incapaz y logró sembrar la desconfianza del Rey sobre su hijo. Fernando, con 24 años, reunió a su lado a todos los que estaban en contra de Godoy, (Partido fernandista).
En octubre de 1807, Godoy firmó con Napoleón Bonaparte el tratado de Fontainebleau por el que se permitía el paso de las tropas francesas a través de España, para invadir Portugal. En el inicio de 1808 tuvo lugar la ocupación militar de casi toda la península con unos 90.000 soldados franceses.
En marzo de 1808 ocurrió la rebelión de los habitantes de Aranjuez, tras la que se consiguió separar a Godoy del mando. Aconsejado por alguno de sus ministros, Carlos IV abdicó, cediendo la corona a su hijo Fernando, que se había convertido en un mito para el pueblo 4 .
Esta decisión no gustó a Napoleón. Presionado por los franceses, Carlos IV anuló el decreto de abdicación. Napoleón, que intentó enfrentar a padre e hijo para resultar él ser el ganador, convenció a Fernando VII para que se desplazase hacia el norte a parlamentar con él. El 1 de abril salió hacia Burgos y posteriormente el día 14 entró en Vitoria. Al no aparecer Napoleón, el día 20 llegó a Bayona. Diez días mas tarde llegaron los Reyes padres.
El día 30 de Abril, los franceses decidieron la salida hacia Francia de Francisco de Paula, el menor de los hijos de Carlos IV. Cuando se intentó hacer el 2 de mayo, tuvo lugar la rebelión de Madrid, seguida de una cruel represión. (Foto 1)
Napoleón se enteró del hecho el 5 de mayo y aceleró y consiguió que Fernando VII renunciase a la corona a favor de su padre Carlos IV, pero este, previamente, se la había cedido a cambio de una elevada pensión, el día anterior a Napoleón, que aprovechó para nombrar a su hermano José I como Rey de España 4 . Entre mayo y junio toda España se había levantado en armas.
B).- EL DESARROLLO .
El ejército español se encontraba desorganizado, por lo que inicialmente en los enfrentamientos militares, se sucedieron los éxitos franceses, excepto la inesperada victoria española en Bailén el 12 de julio de 1808. Con motivo de esa derrota, en el mes de noviembre se incorporó Napoleón en persona, con 155.000 hombres, con el resultado adverso para las tropas españolas.
Con mas de la mitad del país bajo control francés, a comienzos de 1809 surgió de forma organizada el movimiento guerrillero. En 1810 los franceses llegaron a tener 270.000 hombres en la península. Consiguieron bastantes victorias, pero fracasaron en sus obstinados intentos de tomar Cádiz o Lisboa.
Los años 1811 y 1812 constituyen la guerra de desgaste, con la colaboración importante de la guerrilla. También se inician los con la ayuda inglesa al mando del Duque de Wellington. Desde la victoria de los Arapiles, en junio-julio de 1812, José I abandonó Madrid y se refugió primero en Valencia y luego en Valladolid.
En 1813 se inició la retirada francesa, con el descalabro final de la batalla de Vitoria en el mes de junio. El 7 de diciembre fue liberado Fernando VII , volvió a España el 24 de marzo de 1814 y el 11 de abril se firmó el armisticio.
Al mismo tiempo que la Guerra de la Independencia, se llevó a cabo una revolución liberal, con una profunda reforma política y la proclamación de la Constitución Española de 1812. Tras la guerra, el país quedó empobrecido y la sociedad, desvertebrada. Para colmo, la vuelta de Fernando VII derivó hacia un nuevo y feroz absolutismo 4 .
C) LA GUERRA EN SEGOVIA
Desde marzo de 1808 los franceses situaron destacamentos en lugares estratégicos de la ciudad y provincia. El 3 de junio de 1808, se hizo pública la proclama de rebelión contra los franceses por la Junta Civil y Militar local, con la firma de Miguel Ceballos, que había sido director del Colegio de Artillería 5. Tras la derrota de Bailén abandonaron la ciudad, pero a finales de diciembre, con la nueva ofensiva napoleónica, se establecieron definitivamente. El General Tilly puso su puesto de mando en el Palacio Episcopal. No fue demasiado exigente con la población segoviana y la vida cotidiana resultó poco afectada.
El 14 de marzo de 1812 se marcharon los franceses y entraron los guerrilleros y el ejército angloespañol, pero volvieron de nuevo el 4 de noviembre, permaneciendo hasta el 31 de mayo de 1813 en que se retiraron definitivamente 6 .
D) LA GUERRILLA
Una característica y también pionera en la guerra fue el levantamiento popular y hostigamiento de las tropas francesas por partidas de pobladores locales comandadas por civiles, militares desligados del ejército derrotado o religiosos.
A principios de 1809, tras la campaña de Napoleón, la mayor parte de la mitad norte de España estaba bajo control francés. En este momento, aparecieron las bandas armadas, bien fuese por el sentimiento patriótico o quizá también como respuesta de los campesinos al saqueo de bienes y haciendas que realizaban los invasores para mantener la guerra. Los franceses la llamaron “la pequeña guerra” y posteriormente quedó el nombre de guerrilla, que representaba la participación del pueblo en la lucha.
Estas unidades de combatientes contaban con pocos hombres, no solían sobrepasar los 100, (aunque en ocasiones llegaron hasta 3.000), actuaban en un territorio relativamente amplio, en las zonas mas accidentadas, casi nunca en campo abierto, sino en escaramuzas; atacaban por sorpresa y desaparecían llevándose el botín, atacando a los correos, pequeños campamentos, depósito de víveres o grupos armados que trasportaban armas, víveres o dinero. Contaban con el apoyo de la población civil, que les prestaba ayuda, con lo cual los pobladores se encontraban sometidos a una doble contribución, los franceses y los guerrilleros 3,4,7 .
El movimiento popular guerrillero apareció en toda la península. (Foto 2)
Los objetivos de la guerrilla eran múltiples, tanto dificultaban las comunicaciones entre el ejército francés, e incluso las cortaban (Ordenes de Napoleón en ocasiones tardaron en llegar 40 días entre París y Madrid), como servían de fuente de información para el ejército anglo-luso-español. Obligaron a los franceses a destinar gran número de tropas para la protección de comunicaciones y pequeños puestos, ya que se creaba en los soldados la sensación de inseguridad en cuanto salían de sus acuartelamientos 7 .
Para intentar controlar la guerrilla, los franceses aplicaron castigos atroces a los insurgentes detenidos, incluso con la exposición de los cadáveres en los caminos, aunque la crueldad era característica de ambos bandos.
Las actividades de la guerrilla comenzaron a organizarse a partir de enero de 1809, aunque de forma esporádica ya se habían realizado algunas emboscadas, algunas incluso antes del 2 de mayo de 1808. La actuación del guerrillero no estaba totalmente descoordinada de las acciones del ejército regular, pero tenían bastante libertad para preparar sus propios golpes. Existía una reglamentación que había publicado la Junta Central sobre la forma de constituir una guerrilla, el sueldo de los guerrilleros (que casi nunca se cobraba, dada la situación administrativa de la época) y el porcentaje de botín recuperado con el que se podían quedar; también “animaban” a la población para que “hicieran donativos” 9 .
Los jefes de la guerrilla comunicaban a sus superiores el resultado de sus acciones, pero debido a la falta de estabilidad en el terreno y el carácter aventurero, este fallaba en ocasiones y cuando no, era poco preciso y muy triunfalista.
Cuando una vez terminada la guerra volvió Fernando VII, había una gran saturación de militares. Se publicó un edicto para facilitar la licencia y el paso a la vida civil a los que no fuesen de carrera, lo que provocó gran descontento entre los paisanos. Algunos se “echaron al monte” y ejercieron como bandoleros, teniendo que ser combatidos por las fuerzas militares españolas.
El 30 de octubre de 1813 se ordenó la supresión de todas las partidas llamadas de guerrilleros y cuerpos francos, mandando que todos se reunieran en Burgos con objeto de fomentar la caballería nacional, formando cuerpos regulares y castigando al que se “halle separado de los regimientos” y “ordenando se devuelvan los caballos que algunos habían vendido, otorgándoles el plazo de un mes” 8 .
E) LA GUERRILLA EN SEGOVIA
En la provincia de Segovia no se realizaron empresas guerrilleras muy decisivas, aunque algunas características geográficas y de organización tuvieron influencia en estas.
1.- El camino natural desde Aranda a Madrid discurría por tierras de Segovia y era trayecto normal de correos y tropas francesas.
2.- La existencia de los puertos de Guadarrama, Somosierra, Fonfría y otros, eran lugares propicios para la emboscada.
3.- Además en Segovia había asentamientos militares franceses, al menos en Villacastín, Labajos y El Espinar, poblaciones que sufrieron especialmente los efectos de la invasión.
Por las características de la actuación de las guerrillas y la dificultad de llevar el control histórico de las actuaciones de cada una de ellas, la documentación existente en nuestros días es muy escasa. De todos modos, se conoce la existencia de partidas que realizaron hechos de guerra en la provincia. No tenían territorios fijos, mezclaban sus zonas de actuación y se reunían temporalmente distintas partidas para dar golpes. Entre estos individuos y grupos, se puede destacar a:
Juan Gómez o Jiménez, que probablemente actuó por la sierra de Guadarrama y los valles circundantes 8 .
Tomás Príncipe , que mandaba los Húsares de Borbón, llegó a ser Coronel y actuó por la zona de Coca y en la provincia de Valladolid.
Jerónimo Merino “El cura Merino” y Juan Martín “El Empecinado” (Foto 3), que actuaron fundamentalmente por las tierras de Aranda de Duero, Sepúlveda, Ayllón y Pedraza. El segundo tuvo también acciones muy importantes en Navarra. Fueron los guerrilleros mas afamados y de mayor eficacia en la lucha contra los franceses. Posteriormente participaran con los liberales en las luchas contra el Rey..
Jerónimo Saornil , nacido en Pozal de Gallinas (Valladolid) en 1771 e hijo de labradores. Durante un tiempo estuvo en un Regimiento de infantería para luego volver a la labranza en el pueblo. Tras el levantamiento de 1808 formó una guerrilla con solo 4 hombres que posteriormente amplió a 20. Sus hechos se realizaron por Castilla la Vieja. Sus ascensos pueden ponerse como ejemplo en la velocidad de promoción de los guerrilleros en la jerarquía militar..
Alférez el 11 de enero de 1809, nombrado por el Marqués de la Romana.
Teniente Capitán en mayo de 1810.
A Teniente Coronel en mayo de 1811 por el General Castaños.
A Coronel El 30 de enero de 1813 por Lord Wellington. Posteriormente, no se conserva ninguna información sobre su vida 8 .
Una relación muy especial con la provincia de Segovia tuvo Julián Sánchez “El Charro”.- Nació en Muñoz (Salamanca 1-6-1774). A los 19 años ingresó en el ejército, tomó parte en guerras previas contra franceses, fue hecho prisionero y herido a los 23 años en Cádiz. También participó en la guerra contra Portugal en 1801. A los 27 años volvió al pueblo.
Durante la guerra de la Independencia creó un grupo de 12 lanceros, que a falta de otras armas, inicialmente portaban garrochas. Con el tiempo aumentaron a 200 y luego llegó a comandar un ejército. Actuó en Salamanca, muchas veces unido al ejército inglés y participó en la batalla de los Arapiles.
Incorporado posteriormente en la guerra contra el Rey, en 1823 fue tomado prisionero y decidió “desterrarse” en Etreros, donde vivió desde 1828 hasta su fallecimiento el 18 de octubre de1832. Allí casó de nuevo y tuvo hijos. Posteriormente, en 1980, sus restos fueron trasladados al pabellón de Hombres Ilustres de Salamanca 10 .
Juan Abril , nació en San Ildefonso y entró como soldado en el Regimiento de Segovia el 11 de mayo de 1799. Sirvió en el ejército hasta 1809 en que fue hecho comandante de una guerrilla en el Escuadrón de Húsares de Sepúlveda hasta octubre de 1814, donde alcanzó el empleo de Teniente Coronel de Caballería, Participó en numerosas actividades guerrilleras, de las que queda escasa constancia.
En 1815 fue Coronel de Milicias Urbanas, luego, Guarda Mayor de los bosques y pinares de Valsaín, hasta el 14 de abril de 1823, cuando se incorporó al bando liberal contra el Rey, mandando la Compañía de Cazadores. Detenido y encarcelado, tras el Real decreto de 1 de mayo de 1824, fue “instalado en la purificación” y se retiró probablemente a Valladolid hasta su muerte 11 .
F) GUERRILLEROS DE ABADES
Pedro de Pablos “Mariscuela” .- Pedro de Pablos Baquerizo, nació en Abades el 23 de octubre de 1780, hijo de José de Pablos y María Baquerizo. Casó en Abades con Teresa de Arévalo el 1de marzo de 1802. Con posterioridad a esa fecha no existe ningún apunte en los libros parroquiales, sin que consten bautismos de sus hijos, ni su defunción.
Pedro de Pablos debió desarrollar una actividad bélica importante, pues también alcanzó el empleo de Teniente Coronel de los Reales Ejércitos y comandante del 2º Escuadrón de Húsares francos de Sepúlveda.
Existen documentos en el Archivo Municipal de Segovia, fechados en julio y agosto de 1814, en los que se acredita que una vez terminada la contienda, se le propuso como Jefe de una Compañía armada en la que se integraban tres sargentos de caballería, seis soldados de caballería y 18 soldados de infantería, con un presupuesto anual de 950.030 reales, con la finalidad de evitar los “frecuentes asaltos, robos y excesos que se han experimentado en el paso de la sierra de Guadarrama” y para “limpiar del malhechores el camino y para asegurar el tránsito de los trajineros y pasajeros” 12 .
Con fecha posterior a este cargo, Pedro de Pablos desempeñó el puesto de Gobernador Militar de Segovia
La relación de este guerrillero con la villa de Abades viene refrendada por el apunte en el libro nº 6 de Bautismos, en el que, con fecha 2 de julio de 1818, se bautizó al niño Mariano Lafore, hijo del cirujano de Abades, D. Juan Lafore y en el que se cita textualmente “fue su padrino Don Pedro de Pablos, Teniente Coronel Honorario, natural de esta villa”. La forma de redacción hace suponer que en esas fechas ya no vivía en Abades, pues en el caso contrario, debería escribir natural y vecino de esta villa .(Figura 4).
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G) DIEGO DE LA FUENTE
Actividades guerrilleras : La escasez de documentos hace muy difícil establecer las empresas en las que participó como guerrillero.
Siendo su familia de origen humilde (la madre es identificada como “pobre” en el apunte de defunción), no es probable que Diego alcanzase inicialmente un nivel económico y cultural muy notorio. Sin embargo, en las escasas citas que le nombran, se refieren a él siempre como “ Don Diego de la Fuente” y tampoco pudo ser por su edad, pues contaba 29 años cuando empezó la contienda. Es posible, que por hechos de guerra, consiguiera rápidamente los ascensos hasta llegar al de Teniente coronel de los Ejércitos Reales. También se le cita con el apodo de Puchas .
Los datos posibles de consultar se refieren a acciones en 1811 y 1812. Estas son las referencias del libro de Rodríguez Solís, publicado en 1889 8 . La mayoría de los datos referidos se obtuvieron bastantes años después hablando con descendientes de los protagonistas .
1.- Acciones que de forma muy general se describen, tanto solo como asociadas las partidas de D. Diego de la Fuente, José Valdés y Antonio Felecher, por la provincia de Valladolid en las cercanías de la de Segovia.
2.- Ataque a la guarnición del Campillo, con la unión de las partidas de Diego de la Fuente y Jerónimo Saornil. . “ Unidos a Saornil, el teniente Coronel D. Diego de la Fuente y D. José Valdés atacaron a la guarnición del Campillo, que no pudieron hacer salir de sus estacadas y de allí, por la Nava del Rey y ya solo (Saornil) se dirigió a Peñaranda” 8
3.- El hecho del que mas documentación existe tuvo lugar el 4 de septiembre de 1811, en el puente Uñez, sobre el rio Moros, cerca de Anaya. (Foto 5). Ha quedado bien asegurado al conservarse la carta que Juan Abril, el jefe de una de las dos partidas, envió al General Castaños, en fecha 7-9-1811, describiendo el episodio.
“ Exmo. Sr. Teniendo noticia de que salía de Santa María de Nieva un correo escoltado por 80 hombres, oficié para que se reuniese el escuadrón que está al mando del Tte. Coronel D. Diego de la Fuente y que actualmente mandaba el Sargento Mayor D. Bernabé Cantalejo, y a una partida de caballería que se hallaba en esta provincia de la tercera división volante del segundo ejército en observación, al mando del Tte. Capitán D. José Gómez del Campo, los que efectuaron su reunión inmediatamente y al amanecer del 4 de este mes nos apostamos en la Calzada y sitio del Puente Uñez, en donde se colocaron el escuadrón al cargo de D. Bernabé Cantalejo a la derecha del puente, y el de mi mando con 30 caballos de dicha partida a su izquierda. Así permanecimos hasta las cinco y media de la tarde, hora en que se avisó al centinela al costado de Segovia que venía la escolta; en este acto mandé formar en batallón al escuadrón de Húsares de Segovia, y al de mi cargo, con la partida de observación, mandando saliesen dos guerrillas de 20 caballos por derecha e izquierda de la Calzada a hacerles una llamada para poderles cortar la retirada y conseguir el que no se refugiaran a la guarnición de Segovia. Todo se dispuso con la mayor prontitud y serenidad, y rompiendo el fuego nuestras guerrillas, formó el enemigo en batalla, en lo que mandé avanzar a los dos escuadrones a su frente. El enemigo se puso en retirada, haciendo un vivísimo fuego de tercerola, lo que sirvió muy poco, pues se le persiguió con sable en mano hasta las puertas de Segovia, y a no haber sido la oscuridad de la noche, y el creer saliese considerable refuerzo, no hubiera entrado en su guarnición un soldado siquiera. En esta acción tuvo el enemigo de pérdida nueve muertos. Y entre ellos el Capitán comandante y un Teniente, quedando en nuestro poder 49 prisioneros y dos postillones españoles, 60 caballos con sus correspondientes monturas, 66 sables, 62 carabinas y 60 pares de pistolas. Por nuestra parte no hubo mas desgracias que un caballo muerto y tres soldados levemente heridos. Se ha portado toda la tropa y oficialidad con el mayor valor” 8 .
4.- Cerca de la Venta de San Rafael.- “ Reunidas las guerrillas de D. Diego de la Fuente (Puchas) y de Rodríguez Valdés (El cocinero), acometieron en día 11 de octubre de 1811 entre el Otero de Herreros y la parada de San Rafael al pie del Guadarrama, a una escolta de infantería que custodiaba dos correos franceses y otro español que iban a Madrid y después de una hora de fuego quedó prisionera toda la escolta y los 20 juramentados, muriendo un capitán del 55 en línea que los mandaba y muchos soldados” 8 .
5.-Incursión en Navalmanzano .- “ La partida del cura Merino recaló en Navalmanzano el 12 de marzo de 1.811 y se llevó 5.000 reales bajo amenaza de matar a los regidores y al fiel de fechos. Un año después, los guerrilleros de D. Diego de la Fuente se llevarán 1.000 reales para comprar paño y uniformar la partida” 13 .
6.- En Medina del Campo. - “ Saornil, con Diego de la Fuente (Puchas) sorprendieron en el mes de febrero (1812), no lejos de Medina del Campo, una columna de infantería francesa, derrotándola de un modo tan completo que solo 8 o 10 hombre pudieron salvarse al abrigo de la noche; a la mañana siguiente, apareció el campo lleno de cadáveres y los nuestros pudieron recoger unos 150 fusiles” 8 .
El único documento original de la época que se ha podido obtener es el fragmento de un registro, fechado en enero de 1814, en que una vez finalizada la guerra, los integrantes de las partidas se dan de baja oficialmente y pasan a realizar actividades civiles en la localidad que eligen. Aparece documentado un individuo que militó en la partida de Diego de la Fuente. 14. (Figura 6).
Actividades comerciales en Abades .- La guerra dejó un empobrecimiento general debido a sostenimiento y abastecimiento del ejército invasor (dinero, granos, géneros alimenticios, animales de carga, paños, etc). El hambre y la miseria se habían establecido en Segovia.
En una situación económica tan deteriorada, los pueblos de la provincia tuvieron que seguir su trabajo. El seguimiento de actividades de nuestro personaje se ha realizado mediante la revisión de los protocolos notariales realizados por el Escribano de Abades y que se conservan en el Archivo Histórico provincial de Segovia.
En el periodo entre 1814 y 1820 existe abundante información. Se conservan escrituras de compra de tierras en diversas localizaciones del término de Abades, como en las Mangadas, en el Común (Dividida por el arroyo de Gudinos y linde con el camino de Valverde), en el Gay, en el Hoyo. También compró una casa en Abades por 3.150 reales de vellón.
Es de suponer que en este tiempo, Diego de la Fuente invirtiese en compras de terrenos los beneficios económicos obtenidos durante la guerra, aunque la remuneración de los guerrilleros era muy irregular, retrasada e incluso olvidada. Así lo hace pensar la redacción de una cláusula luego en su testamento, quince años después, en el que todavía aduce una deuda por parte de la Real Hacienda que asciende al pago de “dieciséis meses a razón de ochocientos reales mensuales que pertenecían por razón de mi empleo” 15
Pero hay otro aspecto muy interesante de su actividad en esos años, que también ayuda a conocer un aspecto particular de la vida rural de la época.
En el mes de enero, se establecía una subasta para aprovisionamiento de carne al pueblo durante todo el año. Los participantes en esta subasta aceptaban una serie de deberes y derechos
En primer lugar, manifestaban el tipo de carne que iban a suministrar y el precio que cobrarían por ella. Además, debían abonar al Ayuntamiento una tasa por la adjudicación de la subasta. A cambio obtenía de este la protección para la venta exclusiva, de forma que se prohibía a cualquier otra persona distinta del rematador de la subasta, la venta de ese género. También había otros derechos para el rematante, como poder introducir cierto número de reses de vacuno y carneros en los pastos del pueblo.
Para realizar esta actividad existía en Abades un matadero y una carnicería pública donde se exponía y vendía el producto.
Durante todos los años de este periodo, Diego de la Fuente, bien solo o mancomunado, participó en las subastas, generalmente las ganó y abasteció de carne al pueblo durante todo el año.
Pero no fue solamente en el comercio de la carne donde dedicó su actividad Diego de la Fuente. Según la misma fuente de documentos, en estos años también intervino en subastas para aprovisionamiento de aceite, vino y aguardiente, y también para el abastecimiento de lino.
En resumen, parece que su fuente de ingresos pudo ser debida, por una parte al cultivo de las tierras de su propiedad y también en parte al comercio de géneros alimenticios.
En los años siguientes debió mantenerse para su familia la bondad económica, pues a partir del año 1817 ya inició su contribución al diezmo de granos y sus aportaciones fueron creciendo progresivamente, indicio de la superficie del terreno cultivado, hasta llegar a la máxima cantidad en 1828, año de muy buena cosecha. Además, desde 1823 se incorporó también al pago del diezmo de la lana, que se satisfacía a la Iglesia en las fechas cercanas a la festividad de San Pedro, a finales del mes de junio.
Su vida familiar .- Las condiciones sanitarias de la época ocasionaban una elevada mortalidad infantil, y Diego de la Fuente perdió a casi todos sus hijos. De los nueve que tuvo, solamente sobrevivieron dos y además, al final del octavo embarazo de su primera mujer, fue imposible la salida del niño y madre y feto murieron durante el parto. En la figura 7 se pueden comprobar como problemas de salud, habitualmente muy cercanos a la fecha del nacimiento, ocasionaron la muerte de la mayoría de sus descendientes.
Los hijos de Diego de la Fuente. (Figura 7)
Nacimiento |
Nombre |
|
01-05-1801 Primeras nupcias con María Aragoneses Chico |
Hacia 1805 |
Diego |
Adulto |
07-07-1812 |
Francisco |
Falleció el 8-9-1812 |
23-08-1813 |
Joaquín |
Adulto |
11-03-1816 |
María Eugenia |
Falleció el 24-7-1817 por lombrices |
13-04-1818 |
Hermenegildo |
Falleció el 14-7-1818 por diarrea |
07-04-1820 |
Manuel |
Falleció inmediatamente |
10-08-1821 |
Rufina Amalia |
Falleció el 4-9-1822 de fiebre catarral |
04-10-1823 |
No nato |
Falleció en el vientre materno |
Segundas nupcias con María González |
21-09-1828 |
Sinforiana |
Falleció a las ocho horas |
En el año 1829, el último de su vida, como en otras ocasiones, intervino también en el abastecimiento de carne, en este caso, mancomunado con José Ayuso, de Martín Miguel.
En el mes de agosto, ya enfermo y en la cama, con su organismo deteriorado, otorgó testamento ante el Escribano, Antonio Martín Mercado ( Este, nacido en Abades el 21-9-1787, murió a los 47 años en la epidemia de cólera que asoló la villa en 1834 ).
El testamento se inicia con los párrafos habituales de la época, reconociendo la sólida fe, lleva también los apartados de costumbre y es el correspondiente a una persona de elevado nivel económico 15 .
a) Estableció el Funeral con misa cantada con Diácono y Subdiácono, Novenario doble y enterramiento en la Iglesia con el hábito de San Francisco. Ofrecimiento de 579 misas por su alma, su primera mujer y sus padres.
b) Limosna para los pobre y para viudas y huérfanos de la guerra.
c) Mandas a la familia. Granos para los tres hermanos sobrevivientes, Rosa, Manuel, Ana, y para otros familiares.
d) A su segunda mujer, María González, le otorgó la devolución de la dote que aportó al matrimonio, una cama completa con su vestuario y una casa en la calle de la taberna.
e) Dejó como herederos universales a sus hijos, Diego y Joaquín, pero como están “en la menor edad”, nombró como sus cuidadores a Juan Antonio Andrés y Manuel Delgado, ambos vecinos de Abades. Joaquín tenía 16 años en el momento de la muerte de su padre y Diego debía ser bastante mayor, pues se casó en el mes de diciembre de ese mismo año.
A los dos meses de redactado el testamento, con 50 años de edad, murió en Abades el 30 de octubre de 1829 y fue enterrado según su deseo.
De los dos hijos que sobrevivieron, el mayor, Diego de la Fuente Aragoneses. (Rapariegos, hacia 1805 / Trujillo 20-10-1855), casó el 15 de diciembre de 1829, con Ana Lafore, hija del cirujano de Abades, Juan Lafore.
De este matrimonio, en Abades constan dos hijos: Isabel, nacida el 5 de noviembre de 1830 y Mariano, el 22 de octubre de 1832. No hay mas anotaciones posteriores lo que hace sospechar que se marcharon de la villa. En la contraportada del libro nº 3 de difuntos de Abades, el sacerdote anotó su fecha de defunción en Trujillo, el 20 de octubre de 1855.
El hijo mas pequeño, Joaquín de la Fuente Aragoneses ( Abades; 23-8-1813 / Abades; 6-4-1891). Casó con Cipriana Santos del Bosque, de Marazoleja. Constan en el archivo Parroquial, el bautismo de catorce hijos, entre 1834 y 1856. De ellos, seis, también fallecieron durante la infancia o juventud. Especial interés tiene las condiciones en que se produjo la muerte del primogénito, Francisco, que ocurrió en Sevilla, durante la epidemia de cólera que azotó muchas regiones de España en 1856. El mozo se hallaba en aquella ciudad durante el periodo militar.
Los descendientes vivos de Joaquín, mantuvieron domicilio y actividades en esta zona segoviana y hoy se pueden localizar tanto en Abades, como en Lastras del Pozo, Sangarcía, Fuentemilanos y Madrid donde emigraron tras la Guera Civil de 1936. Por realizarse la trasmisión a través de mujeres, ha desaparecido el apellido De la Fuente, lo que ha condicionado también el olvido del personaje y de sus hechos, que mediante este escrito, se intenta revivir.
Datos sobre Diego de la Fuente :
Nació, vivió y murió en Abades entre 1778 y 1829
Participó como jefe de una guerrilla en la Guerra de la Independencia
Alcanzó el empleo de Teniente General. Este cargo debió ser muy precoz y no al final de la guerra, porque desde el inicio le citan como DON Diego de la Fuente.
Después de la guerra se dedicó al comercio en Abades.
Mi relación familiar con Diego de la Fuente deriva de la siguiente rama:
Diego de la Fuente
Joaquín de la Fuente
Modesta Lafuente (Casada con Dionisio Galindo)
Víctor Galindo
Claudio Galindo
Mª Soledad Galindo (Casada con Francisco Moreno)
Bibliografía :
1.- Archivo Parroquial de la villa de Abades.
2.- Teresa Llorente. Comunicación personal sobre datos del Censo del Marqués de la Ensenada de 1753..
3.- Barrio Gozalo. M. “Segovia en la época contemporánea: Estancamiento y lento progreso”. En “Historia de Segovia”; Caja de Ahorros de Segovia. Segovia 1987.
4.- Martínez de Velasco. A, “La crisis dinástica”. En Historia de España. Vol. 12. Editorial Espasa Calpe. Pozuelo de Alarcón (Madrid), 2004.
5.-Proclama de Segovia. “ Guerra de la Independencia. Proclamas, bandos y combatientes”. Editora Nacional. Madrid; 1979
6.- Lainez. M. “Apuntes históricos de Segovia”
7.- Martínez de Velasco, A. “España 1808-1837”. En “Historia de España”. Vol. 10. Ed. Espasa Calpe. Madrid 1997.
8.-Rodríguez Solís. E, “Los guerrilleros de 1808. Historia popular de la Guerra de la Independencia”. La Enciclopedia democrática de Barcelona. 1895
9.- Reglamento de guerrillas. “Guerra de la Independencia. Proclamas, bandos y combatientes”. Editora Nacional. Madrid; 1979
10.- Julián Sánchez “El Charro'”. losarapiles.com
11.- Documentación referente a Juan Abril. Archivo General Militar. Segovia.
12. Oficio de nombramiento de Pedro de Pablos. Archivo Municipal de Segovia. Sig. 920-41
13.- Web de Navalmanzano.: perso.wanadoo.es/mazallas.
14.- Libro de registro de dispersos de diversas facciones del ejército y la guerrilla. Archivo Municipal de Segovia. Sig. 871-4.
16.- Martín Mercado. A. “Testamento de Diego de la Fuente”. Libro 4240. Archivo Histórico provincial de Segovia.